| Niña's profileConversaciones conmigo m...BlogLists | Help |
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2/12/2007 Mereció la penaSi algún día la vida me da la espalda y no recuerdo en qué invertí mis horas, me obligaré a hacer un balance sólo positivo del tiempo vivido. Si mañana descubro que mi realidad era en verdad una tremenda ceguera y todos mis dogmas se revelan falsos, sólo pido encontrar fuerzas para intentar de nuevo ¿equivocarme?. Rescataré los buenos momentos y desterraré las rachas grises porque si finalmente ese día llega, necesito poder decir que sí mereció la pena. 7/19/2006 CambioYa las estrellas no adornan el lecho de la Niña Paula porque anoche las bajó una a una para guardarlas en una vieja caja de perfume. Ya no hay girasoles que se enreden en su pelo ni en su almohada, ya no darán más aroma a sus sueños. Se va satisfecha con su pasado (no supo hacerlo mejor), deja todos los cabos atados. Cierra tras de sí la puerta que tantas veces ha traspasado y mira hacia delante con ilusión al tiempo que su corazón se encoge. El frescor de la tormenta de madrugada alivió el calor frenético de su cuerpo que vive acelerado por los últimos acontecimientos. Hoy muere gran parte de la niña que lleva dentro, ya nada será como antes...de hecho nada debe ser como antes. Se escucha de fondo el rumor del agua, restos de la tormenta alejándose. La Niña Paula mira al cielo y en la inmensidad de la noche no brilla ni siquiera Venus. Mira sus manos y sonríe porque un lucero vino a caer entre sus dedos. La Niña Paula decide conservarlo por si en un futuro ha de enfrentarse a más noches sin estrellas. 2/5/2006 DesganaSi mis rodillas conocen ya el tacto del duro suelo
Me niego la felicidad por buscarla donde sé que
no se haya,
1/25/2006 Regreso a casaLa niña Paula nunca corre por los andenes del metro, ni por los intercambiadores. Ella no tiene prisa, porque sabe que nadie la espera cuando llegue a casa. Del mismo modo suele llegar mucho antes de lo previsto porque no tiene nada ni nadie con quién entretenerse.
Odia la hora punta porque la hace sentir más insignificante
todavía, más inútil.
A veces observa su reflejo repetido una y otra vez mientras
el vagón se detiene lentamente, como en una especie de “ruleta de la fortuna”.
Algún día mira detenidamente los raíles de la vía y calcula a qué distancia le
resultaría imposible frenar al conductor. Sus ojos enfocan frenéticamente:
raíl, tren, raíl, tren, raíl, tren, raíl... y finalmente concluyen en una
mirada al cielo, o en su defecto al techo de la estación lleno de cables,
suciedad y manchas de humedad.
11/11/2005 Cruce de vidasEsos ojos que miran atentamente a la nada, capaces de
atravesar paredes y verte hasta las entrañas. Una lengua de trapo que enreda
las palabras en frases sin sentido. Manos temblorosas y una piel marcada por los años. ¿Cuántos secretos escondes?. Creo ver en tus ojos el dolor
de toda una vida... Y de pronto, cuando todo esfuerzo parece inútil, una sonrisa
desdentada y una caricia suave y tibia. Siento como algo inexplicable nos une,
viniendo de lugares y épocas tan distintas, nuestras vidas se cruzan por un
instante.
9/27/2005 EsperandoAquí estoy sentada, esperando que de un momento a otro suene el temblor del ascensor y el ruido de tus llaves en la cerradura. Y después tus pasos desganados hacia tu habitación. En el marco de mi puerta te pararás para dedicarme un breve saludo... Y es que aún me acuerdo del día que nos conocimos, te mordisqueaba los dedos para comprobar que eras real y no un muñeco más. Y nos convertimos en compañeros de juegos y peleas... Y ahora te vas y me dejas preguntándole al armario si aún estás aquí, como cuando jugábamos al escondite. Pero ahora nadie contesta. Porque todo ha cambiado, porque hoy me di cuenta que se acabaron los juegos y nada será igual. Porque los cambios bruscos me dejan seco el corazón. Porque sólo han pasado unas cuantas horas, pero te echo tanto
de menos...
9/21/2005 Tiempo...A veces me dejo caer sobre la cama y observo con detalle el techo de mi habitación. Entrecruzo las manos sobre mi abdomen y paso así el tiempo, enlazando pensamientos. Así malgasto mis horas, hasta el punto de perder la noción de mi cuerpo: olvido si tengo las manos del derecho o del revés o si mis piernas están encogidas o estiradas. Me empeño en imaginar mi futuro...ya ves que absurdo cuando ni siquiera mi presente está definido. Hace ya tiempo que me cansé de hacer planes porque lo único
que conseguía era un horrible dolor de cabeza. Así que empecé a improvisar y a
dejarme llevar, ya no intento nadar hacia arriba, sino que aprovecho los
impulsos igual que una hoja bailando en el viento... Ahora me siento ligera,
por fin mi corazón guía mis pasos y no mi cabeza...¿pero hacia dónde?.
7/13/2005 Buena estrellaLa niña Paula nació de pie. De pie y sin autoestima, y con muchos complejos, y con muchas dudas... Unas personas nacen con los ojos verdes, otras rubias, otras nacen sin complejos...y ella nació sin autoestima. Realmente la niña Paula cree que esta característica no es mérito suyo, sino que se lo inculcaron desde chiquitina. Además la niña Paula es indecisa hasta aburrir. Bueno, eso es lo que dicen, porque si le preguntas a ella, seguramente se encogerá de hombros... Qué se puede esperar de una persona que se presentó al mundo de culo, lo que técnicamente se dice “de nalgas”. En el último momento, la niña Paula decidió adoptar una posición más decorosa y asomó los pies, como tanteando el terreno. Nació sin hacer ruido, sin esfuerzo... apenas su madre se enteró de que había venido al mundo.
Dicen que nacer de pie es señal de buena estrella... por eso la niña Paula busca todavía la suya.
7/10/2005 CalorEl calor ahoga estos días de locura y caos. El mundo se agita entre bombas, muertos, hambre, política, música, incendios, sequía... Parecen los últimos estertores de un planeta agonizante. Las noches de fiesta se mezclan con hojas de acero afiladas en busca de sangre... Viajes hacia la muerte, a caballo de un amasijo de hierros empapados en alcohol... Historias de desamor con palizas de por medio... Grupos de “héroes” latinos / nazis que luchan contra la nada... El hambre ruge feroz en un pequeño estómago de algún país al sur... Explosiones de camicaces con sed de venganza, en nombre de... Sombras grises que caminan por la ciudad hacia su lugar de trabajo, sin levantar la mirada, sin sonreír... Ancianos olvidadizos y olvidados, buscan su pasado entre pastillas de colores... Ladrones de traje y corbata que roban a pobres...
Caminando por la calle veo derretirse hasta el aire bajo el sol implacable...
¿Quién puede asegurarme que no estoy en el infierno?
6/14/2005 Te encontréEn esta noche triste vine a buscarte...y te encontré. Tan indecisa como siempre, temblando y sin saber qué decir. Maldita sea, ¿por qué no puedes hablarme con claridad?, ¿por qué eres así?. Pero tú nunca sabes, tú nunca opinas... Sólo me miras, inexpresiva, en la lejanía. A veces aprecio en tu cara una leve sonrisa ¿o es mi imaginación que me traiciona una vez más?. Como riéndote de mis problemas y mis miedos. Sin darte cuenta de que TÚ misma eres todos mis problemas y todos mis miedos. Me abalanzaría sobre ti con toda mi furia. Pero el espejo no tiene ninguna culpa de devolver el reflejo de lo que ve.
6/8/2005 Agradecida...La niña Paula no llega con los pies al suelo, ni sentada ni de pie.
Si se sienta balancea sus piernas a un ritmo frenético, siguiendo el compás acelerado de sus pensamientos. Su mente parece un abejorro de flor en flor, saltando de idea en idea, encadenando historias imposibles.
Si camina, la niña Paula va un palmo por encima del suelo, pero como es tan pequeña nadie repara en ese detalle. Baja a ras de suelo para pisotear su reflejo en los charcos o para hacer equilibrismo sobre los bordillos de la acera.
La niña Paula mira hacia el cielo para refrescarse con las primeras gotas de lluvia de una tormenta de verano, pero también pone las dos mejillas para recibir los rayos hirientes del sol de mediodía. Y siempre agradecida...agradecida por estar, por ser, por vivir...
6/7/2005 IV. El día que se reencontró con la muerteÉl se consumía por momentos, parecía evaporarse. Aún seguía en su empeño de preocuparse por los demás: “¿Qué tal está tu padre?, ¿Y cómo van los exámenes?”... Harto de este mundo absurdo decidió repartir pedazos de su vida en los corazones de la gente que lo había querido. Los lanzó como si un manojo de alfileres se tratará, y con una puntería tan abrumadora que aún duele. En cualquier encuentro se entreveía una irremediable despedida, y la de aquella tarde lo fue descaradamente. El día que la muerte le tendió la mano él no dudó, respiró aliviado y le increpó en tono apático:“Te estaba esperando desde hace dos meses... aunque a decir verdad, te llamé cada día desde aquella tarde de verano de 1978, ¿recuerdas?”. En memoria de J...
6/2/2005 ¿Por qué?Porque soy simple y vulnerable y porque no tengo secretos Porque no tengo derecho a replica, porque me tocó una vida cómoda que no sé apreciar. Porque abuso de un papel de víctima que encima me queda grande. Porque nada en este mundo se hizo a mi medida. Porque no me ubico en lugar, tiempo ni modo.
Porque si hay algo peor que sentirse desgraciado... es no tener motivos.
5/31/2005 III. El día que conoció el amorÉl pasaba la semana pensando en ella y esperando el viernes para volver a la empresa. Ella pasaba la semana mirando la taquilla de él. Cuando se reencontraban se lanzaban miradas furtivas, gestos disfrazados de casualidad y urdían todo tipo de artimañas para encontrarse a solas. Era un secreto a voces en la empresa y sin embargo nadie hablaba del tema.
Conocieron el amor verdadero pero pudo ser una historia de amor aún más bonita si cabe.
Él llegó tarde a su vida. Ella cansada de esperarle se había entregado a otro hombre años atrás, con la débil intención de ser feliz. Pero pronto se dio cuenta de que se había casado con la bebida y los golpes y no con un hombre. Lo único bueno que hizo en su vida fue darle una hija.
Él y ella trenzaban juntos ilusiones con planes de futuro, sin poner nunca fecha a sus sueños: que dirá la familia, cuando la niña tenga un par de años más... Era un querer y no poder, pero aún tenían toda la vida para intentarlo.
Eso es lo que ellos creían...
5/30/2005 La despedidaEl aire enfurecido le enreda el pelo con sus propias lágrimas, y al mismo tiempo sus recuerdos se lían en una maraña infinita. Su cuerpo inútil sólo sabe de llanto. Ese llanto que ahoga y que se estanca en el estómago, que quema e invita a arrancarse la piel porque lo llena todo, y todo lo demás sobra.
De repente un giro del viento y una brizna de ceniza aterriza junto a la comisura de sus labios. Y ella se relame sin reparos, igual que una leona chupa las heridas de su cachorro, igual que su madre hizo con ella tantos años.
Las campanas repican con aplomo...una...dos...tres...Y entonces grita, y su voz se mezcla con el sonido atronador del bronce. Grita hasta quedar exhausta y comprende que el viento no va a ser capaz de responder su pregunta.
Sabe que algún día ella también será ceniza en el viento. Cuando ese momento llegue, una cálida corriente de aire las reunirá por siempre.
5/25/2005 La insulsa niña PaulaLa niña Paula parece que pide permiso con los ojillos para mirar, para hablar y hasta casi para respirar. Ella no es rebelde, ni presume de decir todo a la cara, ni tampoco es defensora de causas perdidas. ¿Podría decirse que es una persona sin personalidad?. Seguramente. La niña Paula sigue pensando que la gente es buena y la vida te trata bien si tu eres bueno. Pobre niña Paula...ilusa. Ella hace siempre lo que se espera de ella. Niña Paula... aburrida y predecible.
5/24/2005 II. El día que huyó de su propia vidaNo había esperanza en el pueblo, los jóvenes huían a la gran ciudad en busca del dorado. Sin embargo, él era feliz allí, con su madre y sus hermanos. Había que sacar las tierras adelante. Tampoco quería dejar sola a su madre, sentía que se lo debía desde aquella tarde...
Ese año el granizo había malogrado casi todo el cereal, iba a ser otro año muy duro. Una mañana al alba, cuando se dirigía a cumplir con sus tareas, se dirigió al surtidor del pueblo para repostar el tanque del tractor. “FUERA DE SERVICIO” rezaba un cartel, y estas fueron las palabras que cambiarían por siempre su suerte. El técnico encargado de reparar la avería parecía tener ganas de conversar, y en seguida le hizo una revelación: “Pues en mi empresa hace falta cubrir un puesto...”. Esta vez no lo dudó.
El trabajo era duro, toda la semana viajando de Cuenca a Galicia, de Madrid a Burgos, de Guadalajara a Valencia... Tantos y tantos kilómetros de carretera, tantos pensamientos a solas y tantas pensiones distintas en las que dormir. Se encargaba de reparar las averías de los demás, pero era incapaz de hacerlo con las suyas propias.
Cuando llegaba el viernes y volvía a la empresa, los demás compañeros ya estaban celebrando el fin de semana en el bar de la esquina. El se reunía con ellos alguna vez: un cumpleaños, un ascenso, una despedida... Seguidamente retomaba la carretera rumbo hacia su pueblo para reunirse con su madre y sus quehaceres en el campo.
Así transcurría una semana tras otra, un mes después de otro, un año y el siguiente... Hasta que llegó ella...
5/22/2005 Se les hizo tarde...Ya no recuerda con exactitud la última vez que se vieron. Tampoco tiene una visión encadenada de todo lo que pasó durante aquellos últimos meses, sino que en su mente se mezclan flashes de distintos momentos de su vida. Pasa los días tejiendo una autobiografía que no fue así pero que le gusta mucho más que la verdadera. La culpa fue de él, de eso no había duda, ¿o a lo mejor no?. Pero con el transcurrir de los años empezó a darse cuenta que había cosas más importantes que buscar un culpable. Quizá la culpa fue de él por quererla demasiado. Quizá la culpa fue de ella por no entender esa manera de querer que él tenía. Uno por otro dejaron de lado las cosas importantes y destruyeron a conciencia todo el pasado y a la vez todo el futuro. Esperando siempre que el otro diera su brazo a torcer y reconociera su error. Deseando reencontrarse se les pasó la vida. Y se les hizo tarde... Cuando la última palada de tierra caía sobre el ataúd, ella se preguntó si aún la querría. El rumor del viento meciendo las hojas simuló un “sí” tan rotundo que hizo que se sintiera despreciable. Negó haber oído esa respuesta para calmar así su conciencia.
5/19/2005 Muere otro día (si no te importa)Son las once de la mañana de un sábado en pleno fervor navideño. El centro comercial a tope, la gente con las prisas y los agobios de última hora: que si el marisco, que si las uvas, que si unas velitas que quedan muy monas ... Una señora se desploma en mitad del pasillo central, convirtiéndose en el foco de atención durante dos segundos y medio o a lo sumo tres. Se avisa a la ambulancia correspondiente, y todo el mundo a proseguir alegremente con sus compras. El hilo musical sigue entonando villancicos para más INRI. Los filetes en oferta de la carnicería causan mucha más conmoción, dónde va a parar... - Vamos señorita que tenemos prisa - reclama una voz marujil a la cajera.
Cuando vienes al mundo lloras. Cuando mueres, el mundo calla. Evangelina Sobredo (Cecilia)
5/18/2005 Espuma en los piesPodría decirse que la niña Paula nació de una caracola, por eso es capaz de enredarse con sus propios pies al andar. Su piel tiene ese punto de sabor a sal y sus pensamientos describen una espiral de coral. Sus grandes ojos se asemejan al reflejo de la luna llena sobre la mar embravecida. Su corazón es un barco a la deriva, se deja llevar. Cada verano vuelve al mar y las olas le dan la bienvenida envolviendo sus pies descalzos en espuma tibia...
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